Para explicar el significado del fuego citemos al Maestro K. Parvathi Kumar:

“El fuego es la base de toda la vida. Es el medio de desarrollo. El Fuego es el constructor, el preservador y el destructor. El fuego es lo que purifica y consume todo. El fuego es Dios, Dios es fuego. Desde el átomo, hasta el Cosmos, el fuego es la base.

El Fuego es vivificador y estimulante, transmite y transmuta. El estudio del fuego y su trabajo en al Creación, es en si mismo elevador”.

CUATRO NOTAS CLAVE DEL FUEGO DE LEO

Leo es el signo de fuego de la Cruz fija, el Maestro D.K dice que “La Cruz fija es la cruz de la luz. Y jugando a través de esta Cruz todo el tiempo, y emanando de Leo, están los fuegos de Dios – cósmico, solar y planetario – produciendo purificación, la intensificación de la ley y la revelación eventual para el hombre purificado que está en la luz”.

Las cuatro notas clave de Leo son:

1 – PURIFICACIÓN

El período del Sol en Leo y muy especialmente en la Luna Llena podemos, comprometemos con la tarea de puri­ficación. Dicha tarea es diferente según el nivel en el que estemos. Imaginando la distribución de los grados de evolución como una pirámide, podemos tener un esquema fehaciente de cómo es la Jerarquía espiritual. Lo más amplio es la base, así la más probable es que pertenezcamos a ese magnífico grupo de hombres y mujeres que bajo el nombre de “aspirantes” están en proceso definido de ordenar su vida y consagrarse a conocerse, purificarse y alinearse tendiendo como meta clara desarrollar las virtudes que convierten la personalidad en un campo atractivo para que la luz del alma descienda. En ese caso, el trabajo de purificación concierne a su personalidad.

En el caso del siguiente grupo, los discípulos del mundo, ellos trabajan aún es su propia naturaleza individual y a la vez trabajan para disipar el hechizo y el maya a fin de que el Plan se manifieste en su forma divina en el plano físico.

En el caso de la parte alta de la pirámide, la tarea de purificación que los discípulos avanzados realizan, ya no concierne a su propia naturaleza, ellos identificados plenamente con el alma trabajan en contacto con la Tríada Espiritual y el aspecto Voluntad. La purificación se aplica a los obstáculos que se alzan en el sendero del cumplimiento del Propósito divino a través del empleo del fuego Eléctrico.

Los grandes despejan nuestro camino, y nosotros despejamos el camino de los que vienen detrás, antorchas encendiendo otras antorchas, hoy los tres fuegos distribuyen la sabiduría, el amor y el propósito en todo el cuarto reino y con ello la naturaleza toda avanza.

  1. TRANSMUTACIÓN

Transmutación y purificación no son lo mismo. Saraydarian lo explica de forma muy transparente, “si purificamos el plomo, sigue siendo plomo; sólo cuando se transforma en oro el plomo se transmuta. La purificación se relaciona con la sustancia del plano dado. La trans­mutación se relaciona con la elevación de la sustancia a una sustan­cia de un plano superior”.

El hombre podrá expresar tanta energía como reciba. Su ener­gía que afluye es igual a su energía que ingresa. Nadie puede esca­par a esta ley. Tal como demos, recibiremos. Tal como recibamos, daremos.

El cuerpo físico es depurado por la dieta correcta, el brillo del sol, el descanso, el sueño, y el ejercicio.

El cuerpo astral se depu­ra obedeciendo a la ley del amor.

El cuerpo mental se depura usá­ndolo como instrumento en pro del bien supremo de la humanidad.

Cuando la personalidad se depura, la luz y la sabiduría del Sol son absorbidas en nuestro organismo y se irradian como servicio a los de­más. La personalidad es feliz cuando expresa la energía del Sol en sus tres niveles.

  1. COMUNICACIÓN

A través de la comunicación tomamos contacto con ideas superiores, visiones superiores, centros superiores de belleza y poder, y nos convertimos en una fuerza benévola dentro de la huma­nidad.

La vida entera es comunicación y el primer gran desafío es estar en verdadero contacto con nosotros mismos. Conocer e intercomunicar los tres vehículos de la personalidad, el físico, el emocional y el mental es ya en sí misma una gigantesca tarea. La mayor parte de los problemas de salud, de relación y de sufrimiento psíquico corresponden a los bloqueos, las corazas y los cortocircuitos que nos mantienen alejados de nosotros mismos, una falta de comunicación.

Todas las drogas o técnicas que nos hacen perder la comunicación con nues­tro cuerpo, emociones y nuestros pensamientos van en detrimento de nuestra lucidez, nuestra salud y nuestro servicio.

A medida que cambiamos el nivel de nuestra consciencia, se ex­pande el campo de nuestra comunicación y aumenta nuestra capaci­dad de servicio.

  1. DOMINIO

Leo confiere todas aquellas energías a través de las cuales podemos dominar nuestra personalidad y nuestra vida, y llegar eventualmente a alzarnos como individuos liberados. El hombre atraviesa las siguientes etapas:

1- vive en la consciencia colectiva, no tiene autodeterminación.

2- Se hace fuerte, se individualiza, se cree el centro del universo, su voluntad es dominar a los demás

3- Se convierte en un aspirante, su voluntad es la del autodominio

4- Avanza como discípulo, es capaz de comenzar a servir al Plan y se dedica en alma y vida a dominar los estados que obstaculizan la manifestación del Plan;

5- Se ha liberado y logra vivir en la Voluntad de Dios, en el centro de Su Propósito, expresa la universalidad.

Todas estas son etapas del dominio para los individuos de Leo, llevadas a cabo a través del espíritu de autodeterminación.

Leo transmite la voluntad en pro del bien, que se relaciona con el Propósito, la energía de Shambala y la Mónada. Proporciona el poder de voluntad y el dominio.