La luna llena de Cancer: 
Jueves 24 de Junio a las 20.39 hora española.

Hay algo magnético y misterioso en cada uno de los pensamientos semilla, posiblemente el de Cáncer sea menos misterioso, el que de forma más explícita nos da la pauta, para vivir una vida llena de sentido: “Construyo una casa iluminada y en ella habito”. Construyo, nos saca automáticamente de las ideas sobre ser sujetos pasivos de los acontecimientos y nos devuelve a nuestro lugar, ser los constructores. La casa iluminada nos saca automáticamente de las tareas secundarias, no construye cualquier cosa, sino el templo gracias al cual, la vida va ganando grados de plenitud. Convoca, incluso antes de desgranarlo. 

Una “casa iluminada” es una personalidad que por su pureza es transparente y por su transparencia transmite la luz del alma al entorno.  La luz del alma es dadora de vida, de fuerza, de significado. Al irradiarse nutre a los demás, les ofrece claridad respecto de sus propias disyuntivas, soluciones a sus conflictos. Ofrece soluciones de verdad, respuestas que sanan, no que postergan, encubren o desplazan el conflicto, generando uno aún mayor ( el camino de la oscuridad). La luz es la medicina universal.  Todo se cura a la luz de la sabiduría, porque todo revela su sentido. El otro don de la luz del alma es fortaleza, de modo que con “una casa iluminada” tenemos discernimiento para distinguir lo recto y fortaleza para elegirlo. 

Somos seres espirituales, vinimos a experimentar en la Materia y a partir del matrimonio entre ella y el Espíritu conocer el esplendor que juntos ofrecen. Eso sólo es posible si nos asociamos a la luz. Sin luz nos convertimos en malos sembradores y nuestras malas cosechas nos acarrean numerosas limitaciones. Cáncer que rige para la entrada en la Materia, nos lo recuerda. 

Cuando vemos la vida con sabiduría:

– Partimos de la base de que todo lo que ocurre pasa para algo y si lo vivimos de corazón será para bien. 

– Partimos de la base de que vinimos a cuidarnos unos de otros, acompañarnos y completarnos en nuestras relaciones. 

Con esas bases el viaje es disfrutable.

LAS DOS VERTIENTES DE CÁNCER 

Cáncer es el cuarto signo solar del zodíaco, la cuarta casa se relaciona con los asuntos domésticos, la familia, las raíces. Cuando uno piensa en casa, piensa en comodidad, en descanso, relajación, en la familia, los suyos. Cuando vivimos Cáncer en un nivel mundano, esto significa pertenencia emocional y conlleva las ataduras correspondientes. Las ataduras de la posesividad, el apego, el egoísmo y sus conflictos inherentes. 

La solución que da la sabiduría para vivir la vertiente superior de Cáncer es ampliar el círculo de nuestros afectos más y más, hasta disolver el concepto de lo mío, y volverlo a disolver hasta saber que nada nos pertenece. Cuando comprendemos que nada nos pertenece descubrimos que  nosotros pertenecemos a la vida y nuestra relación con ella es de devoción. Cuando nuestra relación con la vida está relativamente en orden muchas polaridades invertidas se ponen del derecho, una esencial es descubrir que no vinimos a tomar, sino a dar. 

Lo expresa con fuerza y belleza Albert Einstein ¿lo escuchamos dentro, muy dentro, mientras leemos sus palabras? ¿Dejamos que resuenen?  “Un ser humano es parte de un todo, llamado por nosotros el Universo, una parte limitada en tiempo y espacio. Experimenta a sí mismo, sus pensamientos y sentimientos, como algo separado del resto, una clase de ilusión óptica de su conciencia. Esta ilusión es una prisión para nosotros, que nos limita a nuestros deseos personales y al afecto por unas pocas personas cercanas. Nuestra tarea tiene que ser la de liberarnos nosotros mismos de esta prisión, para ampliar nuestros círculos de compasión hasta abarcar a todas las criaturas vivientes y a la naturaleza entera en su belleza”.

El regente de Cáncer es la Luna, la Luna representa en nosotros el aspecto Materia, la personalidad con sus cinco sentidos, su cuerpo y su mente. La esencia del principio lunar es ser reflectante. El proceso de transformaciones que elegimos cuando optamos por vivir una vida orientada a la luz es dejar de tener la mente orientada al cuerpo y las cosas materiales y pasar a orientarla al Sol: la Sabiduría, la Buena Voluntad, la Verdad, la Belleza, la Libertad.  

La humanidad aún está atada por el cuerpo, vive para el cuerpo y sirve al cuerpo. Es el reino del revés. El cuerpo es el vehículo de la personalidad, la personalidad es el vehículo del alma. El cuerpo vive gracias al alma, la personalidad está destinada a ser el instrumento de expresión del alma. Esa es nuestra verdadera identidad.

CÁNCER : LA SECUENCIA 

Visto desde la Tierra, existe un curso del Sol hacia el Norte y uno hacia el Sur. El eje Terrestre realiza un movimiento de inclinación, que durante 6 meses experimentamos como el movimiento aparente del Sol hacia el Sur, y durante otros 6 meses experimentamos como movimiento aparente del Sol hacia el Norte. Los puntos de cambio de dirección son los Solsticios, la entrada del Sol en Cáncer marca el inicio del Arco descendente del Sol y la entrada del Sol en Capricornio marca el inicio del Arco ascendente. 

El significado de los solsticios no cambia si uno vive en el hemisferio Norte o en el Sur, (comienzo del Verano o del invierno). Desde el punto de vista de la alineación con la energía, lo importante es la forma en que un sistema energético menor -el nuestro- se coordina con uno mayor – el zodiaco, lo importante es la dirección Norte o Sur del Sol.

En el curso del Sol hacia el Sur (que se inicia en Cáncer) el sol desciende a la materia y debemos verlo como una oportunidad de asociarnos a lo divino en nosotros, para vivir guiados por su luz. 

Veamos la secuencia: 

Recordemos que tendemos a ver los grandes principios afuera, olvidando que por Ley de Correspondencia existen en nosotros. (Tal es nuestra dificultad de ver dentro, que hasta  vemos afuera nuestras propias necesidades y temores fuera, proyectándolos en los demás). Los signos Zodiacales así como los principios planetarios además de estar afuera, tienen su existencia en nuestra constitución. El desafío es asomarnos poco a poco al significado de la máxima: “ Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza”. Toda concepción que estalla nuestras fronteras mentales y nos llama a ser mucho mejores, encuentra resistencia por parte de la personalidad; estamos acostumbrados – como dice Einstein – a vernos como unidades limitadas, separadas y a concebirnos en relación a nuestros pequeños puntos de vista. Sin embargo el alma nos atrae hacia mayor luz, mayor verdad, de forma que pasada la resistencia, avanzamos. 

Haciendo el ejercicio de concebir la realidad de forma más amplia (verdadera), veamos la secuencia: El Ángel Solar que en Aries estaba en el Sahasrara y en Tauro desciende al Ajna, para ingresar a la garganta en Géminis, ingresa al corazón en Cáncer. 

Cáncer que simboliza el hogar, tiene su asiento en el corazón, ya que alma encuentra su casa en el corazón.

El Ángel Solar en el corazón está en una posición privilegiada para contactarlo, si nos orientamos al alma, durante el tránsito del sol por Cáncer fortaleceremos la conexión y estaremos protegidos durante el resto del arco descendente.  Si no lo hacemos con facilidad olvidaremos las intenciones del alma y en los meses venideros nos dejaremos llevar por la actividad cotidiana. 

Podemos favorecer la conexión con la luz a través de la meditación, la visualización del hilo dorado y plateado que conecta Sahasrara al corazón, el estudio de las escrituras y las actividades de buena voluntad. 

La advertencia es que si no nos asociamos adecuadamente con lo divino en el corazón durante la oportunidad del Solsticio, los primeros cuatro grados de Cáncer, la Luna Llena y Nueva, y el mes de Cáncer fácilmente caeremos durante el Arco descendente, en la situación de que sea la personalidad quien gobierne. 

Cuando prevalece la personalidad:

La caída en Leo es el orgullo –  Cuando vivimos  Leo en la octava de la personalidad fácilmente nos sentimos superiores a los demás, especiales; sentimos que tenemos conocimientos – hasta incluso los mostramos sin que se nos pregunte nada -. Tenemos una idea errónea de la libertad “ quiero hacer lo que yo quiero”. Y claro, sin humildad, no nos transformamos.  

– La caída en Virgo es un intelecto muy desarrollado, intrincado y crítico. 

– La caída siguiente en Libra, si el orgullo y el intelecto nos han puesto en un círculo vicioso, son las pasiones. 

– En Escorpio vivido de forma descendente, sin asociación al corazón, tendremos decaimiento y muerte. 

La asimilación de la luz.

Para que nuestro cuerpo asimile la luz, necesita que el alimento que se ingiere esté lleno de luz – vegetales frescos y frutas que han recibido grandes cantidades de rayos solares, y también agua fresca y jugos. Evitar comer carne, produce dos grandes beneficios:

1- dejamos de causar un terrible sufrimiento a los animales, con lo cual dejamos de generarnos Karma; 2- Dejamos de densificar nuestros tejidos corporales haciéndonos opacos a la luz. 

Con buenos materiales, el tejido corporal se refina y podemos construir cuerpos delicados pero poderosos. Las Escrituras, proponen que desde el Solsticio en adelante, reorganicemos nuestra dieta, hagamos respiraciones conscientes, profundas, y absorbamos los rayos Solares a través del cuerpo. Esto permite un mejor flujo del Prana y construimos una casa ligera y llena de luz para vivir en ella como almas. Es como si volviéramos a entrar de nuevo en las formas de nuestro cuerpo. Nuestras casas deberían también ser puras, llenas de luz y limpias.

Las actividades de servicio manifiestan luz, la luz expresada aumenta nuestra capacidad de expresar nuevos potenciales de luz. 

LA SECUENCIA PARA TODOS

ARIES – Inicio del año – Llegada del nuevo Plan anual – ese Plan es concebido en Shamaballa 

TAURO – El Plan es considerado por toda la Jerarquía, en Wesak.

GÉMINIS – El plan es dado a los discípulos, aspirantes- el descenso de las lenguas de fuego – en el Festival de la Buena Voluntad.

CÁNCER – El Plan desciende para toda la humanidad.

LA LUNA COMO EL SEÑOR DE CÁNCER

Iluminar la vida, es restaurar el orden original, verdadero de las cosas en el que la materia  y el espíritu comulgan en forma armónica, siendo la materia transparente,  el vehículo de manifestación del espíritu.  

En el zodíaco Aries representa el amor del Padre, y en nosotros por analogía rige la cabeza;   Cáncer representa la caricia de la madre y por analogía rige el corazón.  La tarea de unir Padre y Madre en nosotros, cabeza y corazón, es la más noble empresa a la que podemos dedicarnos. 

Citemos al Maestro KPK en relación a la Luna como Señor de Cáncer: “La Luna lleva las características de la fertilización, germinación, crecimiento y volumen. La Luna confiere la dicha. Da la experiencia del Amor, permite relacionarse con la materia, lleva consigo magnetismo. El esplendor de la Luna nunca puede explicarse en su totalidad. Cuando las escrituras hablan de la Luna, hablan del principio reflectante, y no solo del satélite que vemos. El satélite es solo el medio para que el principio lunar se refleje sobre la tierra”.

ENERGÍAS DISPONIBLES

La meta de Cáncer es entonces construir una casa, una personalidad, que nos sirva de protección frente a los tropiezos y agresiones, que nos permita aprender, crecer y ampliar nuestro contacto con planos cada vez más sutiles. Lo logramos a través de nuestras correctas relaciones con nosotros y los otros (valores eternos ) a través del compromiso que tengamos para servir y auto-perfeccionarse.

Las energías disponibles son: 

Tercer rayo – da la sabiduría de construir – se le llama Gran Arquitecto del Universo. La construcción se hace una vida tras otra,  nada de lo que se logra, se pierde. 

Sexto Rayo – procedente de Neptuno, regente esotérico de Cáncer – da consagración, dirección, devoción. 

Cuarto Rayo – la Luna – crea la voluntad de armonizar y relacionar una buena construcción es bella y lo es debido a la armonía de sus proporciones. El cuarto rayo produce la síntesis de los contrarios y los vuelve complementarios. 

Séptimo Rayo – también está activo – confiere capacidad de materializar, orden, ritmo y por tanto capacidad de alinearse con el ciclo anual de meditación para expandir la consciencia y construir el templo.  

CUANDO LA CASA ESTÉ ILUMINADA

Cuando la casa esté iluminada sabremos que sólo progresamos en la medida en que favorecemos el progreso de otros, sentiremos que contribuir a la cesación del sufrimiento, da pleno sentido a nuestros días y en relación al dolor personal sabremos que la adversidad es un maestro que nos purifica. 

Cuando la casa esté iluminada, atesoraremos el silencio, veremos que la crítica es un dardo envenenado que siempre da en el blanco, consideraremos que hablar sin escuchar es ignorante, y sentiremos que manipular es tenebroso; sabremos asimismo que ninguna deuda se queda sin pagar y que pagarlas puede ser amargo, pero libera. 

Cuando la casa esté iluminada sabremos que sólo se pierde lo que no se da; que sólo debemos dar lo necesario y que nos pertenece sólo lo que conquistamos adentro. 

Cuando la casa esté iluminada sabremos que la vida es un viaje mucho más largo que la duración del cuerpo y actuaremos para la eternidad.  

Cuando la casa esté iluminada el amor será lo que encienda nuestra mirada y no temeremos, ya que el fuego que somos es solar  y el sol esté visible o no, jamás se apaga. 

HORARIO IDÓNEO 

El momento más indicado para meditar es las 12 horas anteriores, o las 6 posteriores al punto del plenilunio. El trabajo de orientación se realiza desde los tres días anteriores a través del estudio de textos de sabiduría, el silencio,  la meditación y la dieta ligera. El período de integración y distribución, es los tres días posteriores.

Meditación sugerida para la luna llena de cáncer:

1. Realizar 7  OM.

2. Visualizar a los grupos de meditadores de todo el planeta conectados por triángulos equiláteros de luz, como una red.

3. Ser consciente de que esa red constituye, junto con la Jerarquía planetaria y sus ashrams (en las montañas sagradas de todos los continentes) la red de recepción de la energía.

4. Ser consciente de que la constelación de Cáncer, de Neptuno, emitiendo hacia el Sol, y la Luna como polo emisor, visualizar la relación entre el polo emisor y la red de recepción.

5. Visualizar una estrella de cinco puntas anaranjada o azul en el entrecejo. Decir mentalmente YO SOY EL ALMA, EL ALMA SOY YO. 

6. Visualizar nuestros diferentes cuerpos inundándose de la energía del amor (en color azul índigo) y transformarse hasta quedar sólo constituidos por dicha energía. Empezar con nuestro cuerpo energético mental, seguir con el emocional, y terminar con el físico etérico.

7. Meditar sobre el pensamiento semilla por lo menos durante quince minutos: “construyo una casa iluminada y en ella habito”.

8. Reflexionar durante cinco minutos cómo desarrollar una conciencia madura, que permita comprender la unidad con toda la humanidad, lo que logrará disminuir el dolor en el planeta.

9. Decir en voz alta el Mantram de unificación:

“Los hijos de los hombres son uno solo y yo soy uno con ellos. Busco amar y no odiar: Busco servir, no exigir debido servicio: Busco curar, no herir. Que el dolor aporte el debido premio de la luz y el amor. Que el alma controle la forma externa. Y a la vida y a todos los acontecimientos, y revele al amor, que subyace en los sucesos del tiempo. Que lleguen la visión y la intuición. Que se revele el futuro. Que se demuestre la unión interior y desaparezcan las divisiones. Que prevalezca el amor. Que todos los hombres amen.”

10. Decir nuevamente la Gran Invocación.

Bibliografía: 

– Bailey, Alice A. Tratado sobre los 7 rayos, tomos III-IV. Editorial Kier, Buenos Aires 1982.

– Saraydarian, Torkom. Sinfonia del zodiaco. Editorial Kier , Buenos Aires, 1986.

– Bailey, Alice A. Los trabajos de Hércules (una interpretación astrológica) Luis Cárcamo editor, Madrid, 1986.

– MAESTRO KPK – SEMINARIO EN BILLERBECK JUNIO DE 2014