¿Como irte si lo quieres?
¿Cómo no seguir
y continuar,
mientras le quede
un
latido
a tu fuerza? 

¿Que podría importar
que su corazón
esté
congelado,
si el tuyo
es hogar
de dos? 

¿Que importa
que él elija
seguir estando,
en ese lugar
donde
no
llega
el sol?
 

¿Que más da
que el tiempo,
alarmado,
te detenga
en una esquina,
te mire a los ojos
y te diga
“por allí, no”? 

¿Que más da,
que por la arteria
cortada
de tu porfía,
se derrame
roja
tu vida? 

Desangrarse en nombre
del amor… 

Pura poesía.

http://www.isabelladicarlo.com/los-muellos-del-adios-iii/